
Es la Laguna del Salobral.
Una fina lámina de agua muy poco profunda que cuando la sequía aprieta, se seca completamente, pero cuando el agua acompaña es una maravilla para los sentidos de día y de noche.

Las primeras luces del alba azulean el negro cielo

La estrella del alba preside las primeras claridades de la mañana

La laguna se despereza

La salida del Sol hace más evidente la suave neblina que desprende el agua salobre.

Las aves, los animales que predominan en este oasis, se dejan notar con sus aleteos de rama en rama.

Los más juguetones y revoltosos son varias especies de pequeños pajarillos

Varias especies de patos surcan la laguna dejando estelas en la superficie

Especies multicolores a juego con los reflejos del agua

Espejos donde se refleja la esencia de La Naturaleza

Seda y raso entre ramas otoñales

Flamencos, cigüeñas...

Al atardecer cambia la luz

La noche se llena de estrellas

La Vía Láctea se hace dueña de la noche sin Luna

El arco completo de norte a sur de la Vía Láctea da vida a las noches de verano
Sueño de dos noches de verano from Juan A. Bafalliu Catalá on Vimeo.
Y para finalizar, un vídeo time-lapse donde aparece la laguna.
Buenos momentos pasados en este maravilloso lugar donde de noche, solo se escucha el croar de las ranas y el canto de algún pájaro.